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EL IMPACTO DE LAS PRÓTESIS MAL AJUSTADAS EN LA SALUD GENERAL

Las prótesis dentales están diseñadas para devolver función, estética y calidad de vida. Sin embargo, cuando no están bien ajustadas, pueden convertirse en un foco constante de problemas que van más allá de la boca. Molestias al masticar, llagas recurrentes o inestabilidad no son “normales”: son señales de que algo no está funcionando correctamente. Una revisión a tiempo en Melguizo Dental puede evitar complicaciones mayores.

Heridas que no se ven como algo grave… pero lo son

Una prótesis mal adaptada genera fricción continua sobre la encía. Esa presión repetida puede provocar rozaduras y llagas dolorosas, inflamación crónica de la mucosa y dificultad para comer con normalidad

Muchas personas se acostumbran a estas molestias, pero una herida persistente en la boca no debe ignorarse. Además del dolor, las lesiones crónicas pueden alterar los tejidos y complicar la cicatrización.

Infecciones: cuando la irritación se convierte en un problema mayor

Las zonas irritadas son más vulnerables a infecciones, especialmente por hongos como la candidiasis oral. Esto puede provocar ardor o escozor, enrojecimiento intenso y sensación de boca seca o alteración del gusto. Una prótesis inestable también favorece la acumulación de restos de comida y bacterias, dificultando la higiene y aumentando el riesgo de infecciones repetidas.

Pérdida ósea y cambios en la estructura de la boca

Con el paso del tiempo, el hueso que sostenía los dientes tiende a reabsorberse. Si la prótesis no se adapta a esos cambios, la presión mal distribuida puede acelerar la pérdida ósea. Esto provoca:

  • Menor estabilidad de la prótesis
  • Cambios en la forma del rostro
  • Dificultad creciente para masticar y hablar

Es un círculo: menos hueso implica peor ajuste, y peor ajuste acelera el problema.

Más allá de la boca: impacto en la salud general

El dolor al masticar puede llevar a evitar ciertos alimentos, afectando la nutrición. Las infecciones repetidas, la inflamación crónica y la dificultad para comer bien influyen en el bienestar general, especialmente en personas mayores. Además, la incomodidad constante puede afectar el descanso y la calidad de vida.

Aunque no haya dolor intenso, las prótesis deben revisarse periódicamente. Con el tiempo, la boca cambia, y lo que antes ajustaba bien puede dejar de hacerlo. A veces basta con un rebase o ajuste; en otros casos, puede ser necesario renovar la prótesis para recuperar estabilidad y salud de los tejidos.

Si notas que tu prótesis se mueve, molesta o te produce heridas, no lo normalices. Una valoración profesional puede prevenir infecciones, proteger el hueso y mejorar tu calidad de vida. Consulta en nuestra clínica dental en Alcalá de Henares para revisar el estado de tu prótesis y de los tejidos que la soportan. Puedes acercarte a la Calle Tinte, 13 de 9:30 a 14:00 y de 16:00 a 20:30, comunicarte a los teléfonos 918 809 991 y 635 305 032 o en los perfiles de Instagram Facebook, donde puedes mantenerte al tanto de las novedades y ver casos reales.

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