Después de colocar un implante dental comienza una etapa fundamental: la osteointegración. Durante este periodo, el implante debe establecer una unión estable con el hueso que permita posteriormente colocar la prótesis con las garantías adecuadas.

Pero ¿cómo se determina que un implante ha alcanzado la estabilidad necesaria? Además de la valoración clínica y de las pruebas diagnósticas habituales, actualmente existen tecnologías que permiten obtener una medida objetiva de la estabilidad del implante.

En Estudio Dental Melguizo contamos con Osstell, un sistema que permite medir la estabilidad de los implantes mediante una escala estandarizada denominada ISQ (Implant Stability Quotient o Cociente de Estabilidad del Implante).

tecnologia osstell

La estabilidad del implante no se puede valorar solo a simple vista

Una vez colocado un implante, el proceso de osteointegración continúa durante un periodo de tiempo en el que se producen cambios en la relación entre el implante y el hueso. La ausencia de dolor o molestias no significa necesariamente que el implante haya alcanzado el nivel de estabilidad necesario para colocar la prótesis. Por eso, la valoración clínica debe complementarse, cuando está indicado, con herramientas que permitan obtener información objetiva sobre su estabilidad.

Osstell utiliza el análisis de frecuencia de resonancia para obtener un valor ISQ que ayuda al profesional a evaluar la estabilidad del implante. El ISQ es una escala utilizada para expresar el grado de estabilidad de un implante dental. La medición se realiza de forma rápida y no invasiva mediante un pequeño elemento de medición conectado al implante. El resultado proporciona al profesional un dato cuantitativo que puede utilizarse junto con la exploración clínica y el resto de la información disponible para valorar la evolución del tratamiento.

¿Por qué es importante controlar la estabilidad durante la osteointegración?

La estabilidad del implante puede cambiar durante el proceso de cicatrización. Por este motivo, realizar mediciones en distintos momentos puede aportar información sobre cómo está evolucionando la integración. Esta información puede resultar especialmente útil cuando el tratamiento requiere una planificación precisa de los tiempos. El objetivo no es acelerar artificialmente la osteointegración, sino disponer de más información para determinar cuándo el implante presenta las condiciones adecuadas para avanzar hacia la siguiente fase del tratamiento.

Uno de los momentos importantes en un tratamiento de implantología es decidir cuándo colocar la restauración definitiva. Tradicionalmente, los tiempos de espera se han establecido siguiendo protocolos generales. Sin embargo, la evolución de cada paciente puede ser diferente. Contar con una medición objetiva de la estabilidad permite incorporar un dato adicional a la hora de tomar esta decisión. El resultado ISQ se interpreta junto con otros factores clínicos para determinar si el implante está preparado para soportar la carga protésica. De esta forma, la tecnología puede contribuir a una planificación más individualizada de los tiempos del tratamiento.

Detectar cambios en la estabilidad

Otra de las posibilidades que ofrece el seguimiento mediante mediciones ISQ es detectar cambios en la estabilidad del implante. Una evolución que no sea la esperada puede llevar al profesional a realizar una valoración más detallada antes de avanzar a la siguiente fase del tratamiento.

Es importante aclarar que Osstell no determina por sí solo si un implante ha fracasado o si una prótesis puede colocarse. El valor obtenido debe interpretarse dentro del contexto clínico de cada paciente y junto con la exploración y las demás pruebas diagnósticas.

Tecnología aplicada a una implantología más precisa

La incorporación de herramientas de medición objetiva forma parte de una evolución hacia una implantología cada vez más basada en datos. En lugar de tomar decisiones únicamente a partir de tiempos de espera establecidos de manera general, tecnologías como Osstell permiten incorporar información específica sobre la estabilidad de cada implante.

Esto puede ser especialmente relevante en tratamientos en los que la planificación de los tiempos tiene una importancia especial, como determinados protocolos de carga inmediata o casos que requieren un seguimiento más estrecho. El éxito de un tratamiento con implantes no depende de una única tecnología. La valoración inicial, el diagnóstico, la planificación quirúrgica, la calidad y cantidad de hueso, las condiciones del paciente y el seguimiento posterior son factores que deben considerarse conjuntamente.

En Melguizo Dental, incorporamos esta tecnología a nuestros tratamientos de implantología para disponer de información precisa que ayude a planificar cada caso de forma individualizada y determinar el momento adecuado para avanzar hacia la rehabilitación protésica. Puedes contactar con nuestros especialistas en nuestra clínica dental en la Calle Tinte 13 en Alcalá de Henares, comunicarte al  teléfono 918 809 991 o enviarnos un mensaje por whatsapp al 635 305 032. También puedes seguirnos en los perfiles de Instagram o Facebook.